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CUENTO «EL NIÑO QUE PUDO HACERLO»

CUENTO «EL NIÑO QUE PUDO HACERLO»

Hoy más que una historia con valores os traigo un cuento para transmitir valores a nuestros alumnos/as. El cuento se llama «El niño que pudo hacerlo» y es una adaptación realizada por Eloy Moreno de un cuento popular. Es bastante cortito y directo por lo que se puede trabajar con niños pequeños también. A continuación, lo tenéis:

 

Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado cuando, de pronto, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua. La corriente interna lo desplazó unos metros por debajo de la parte helada, por lo que para salvarlo la única opción que había era romper la capa que lo cubría.

Su amigo comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver que nadie acudía buscó rápidamente una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas.

Golpeó, golpeó y golpeó hasta que consiguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo. A los pocos minutos, avisados por los vecinos que habían oído los gritos de socorro, llegaron los bomberos. Cuando les contaron lo ocurrido, no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.

-Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿cómo ha podido conseguirlo? -comentaban entre ellos.

Un anciano que estaba por los alrededores, al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos.

-Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.

-¿Cómo? -respondieron sorprendidos.

-No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.

 

Podemos trabajar muchas cosas con este relato, pero eso ya lo dejo a vuestra elección, pero yo lo utilicé con alumnos/as de 3º de primaria como comentario de texto y el debate grupal sobre nos dejó muy buenas reflexiones de los propios alumnos/as.

 

Sacad vuestras propias conclusiones, pero este cuento nos deja una gran enseñanza también a los adultos, y es que no debemos nunca coartar, ni infravalorar las capacidades de los niños/as ya que así lo único que hacemos es limitarlos. Debemos hacer justo lo contrario, intentar que sean lo más autónomos posible y que no cesen en sus intentos por conseguir hacer algo a la primera de cambio, sino que sean persistentes.