diciembre 2018 - Educación física y valores

Combatamos el acoso escolar

Hoy os hablaré de un video sobre un experimento sociológico contra el acoso escolar, que no es nuevo, es de abril de este año, pero por lo que sea, o al menos a mi me lo ha parecido, ha pasado muy desapercibido por los medios y redes en España.

Este experimento es cosa de Netflix y su campaña para promocionar la 2ª temporada de exitosa serie «por trece razones», y está realizado en un aula española. En este salen 20 alumnos de un instituto de España en su aula a los que se le dan 3 premisas sobre las que deben actuar. Y tras realizar cada una de ellas se razona su respuesta a estas premisas. Y al acabar estas premisas se consigue que los alumnos/as se den cuenta de la cantidad de malas palabras e insultos que escuchan a diario, mientras que no escuchan normalmente cosas bonitas y buenas.

A mí me ha encantado y considero que es un experimento que se puede realizar en nuestras clases desde cursos como 3º o 4º de primaria para concienciar a nuestros alumnos/as.

 

Espero que os haya gustado si no lo habíais visto y que le podáis sacar partido en vuestras aulas.

 

Además para que no sea tan corta la entrada voy a hablaros también de un método para luchar contra el acoso escolar. Este lo tengo menos documentado, ya que era una idea que tenía por aquí guardada de hace tiempo y hoy buscando la procedencia de esta historia la encuentro muy tergiversada, se dice que es de una bloquear que la violencia en internet, que la había escrito una profesora que quería mantenerse en el anonimato… así que si queréis indagar más sobre ella, yo la encontré con el título «El truco ninja de una profesora para combatir el acoso escolar».

Bien, pues este método consiste en que esta profesora anónima cada viernes hacia en su hora de tutoría una actividad que consistía en anotar en un papel el nombre de 4 de sus compañeros/as junto a los que quieren sentarse la semana siguiente de colegio, además del nombre de un compañero/a que durante esa semana se haya portado muy bien con el/ella.

Y analizando los resultados de esas «votaciones» esa maestra analizaba a que alumno/a no quiere nadie como compañero/a; quien no tiene a nadie con quien querer sentarse; quien no recibe la suficiente atención para ser votado; quien tenía muchos amigos hace un tiempo y ninguno o pocos ahora… averiguando así casos de alumnos/as aislados/as, posibles casos de acoso…

Creo que ya he escrito varias entradas sobre el bullyng o acoso escolar, pero es que es un problema que hay que erradicar de nuestras aulas y casas, y para ello hay que hacer conscientes a nuestros alumnos/as / hijos/as de la importancia que nuestras palabras y acciones pueden tener sobre los demás. Y es que Según datos de Save the Children publicados por EL PAÍS en febrero, uno de cada diez alumnos asegura que ha sufrido acoso escolar en España, lo que supone más de 190.000 víctimas y 100.000 agresores, aunque este dato es de febrero de 2016, espero, aunque no lo creo, que ese dato haya bajado.

Bueno y esto es todo por hoy, reflexionemos y actuemos que esto solo lo podemos parar concienciando a alumnos/as y padres y madres.

 

JUEGO DE ORIENTACIÓN EN EL PARQUE

JUEGO DE ORIENTACIÓN EN EL PARQUE

En esta entrada voy a hablaros sobre el juego de orientación, carrera de orientación, o también llamado juego de pistas.

Y es que hace una semana fue el cumpleaños de mi hijo mayor (cumplía 9), lo celebrábamos al aire libre, en un parque (el parque del oeste de Valencia). Y me dice mi mujer: ¿porque no preparas algún juego para entretener a los niños y niñas un rato? Y se me ocurrió hacer una mini carrera de orientación.

Y eso es lo que os voy a contar hoy, aunque sabéis que hay infinidad de formas de preparar estos juegos, yo os voy a contar la que se me ocurrió a mi preparar en poco más de una hora.

Primero busque en Google Maps el mapa del lugar para delimitar la zona de juego y buscar lugares donde colocar las pistas. Una vez teniendo esto claro lo siguiente era elegir la dinámica del juego. Como no eran muchos niños/as (serían unos 18-20) decidí hacer dos equipos (uno rojo y uno azul). Y decidí que un equipo empezaría por la pista número 1, y otro por la pista número 10, y aunque podían coincidir, y de hecho lo hicieron, buscando la pista 5, creo que es la mejor forma y más igualitaria para ambos equipos. Ya que se podría hacer de muchas otras formas, como por ejemplo que un equipo empezara en la pista 1 y otro en la pista 3, pero se podría dar el caso de que el equipo que va por detrás pille al otro y tengan que buscar las mismas pistas al mismo tiempo, lo cual sería un caos. O también se podrían colocar pistas diferentes para cada equipo pero esta podría ser una mala opción ya que, sin querer, podemos perjudicar a uno de los equipos poniéndole pistas más difíciles de encontrar. Así que la opción que vi más factible fue que un equipo fuera de la 1 a la 10 y el otro al revés como ya he comentado.

Mapa del parque sacado de Google Maps

Mapa del parque sacado de Google Maps

 

Teniendo el mapa con la zona delimitada, el lugar donde poner las pistas, saber que iba a hacer 2 equipos y elegir la dinámica que iba a seguir el juego tocaba elaborar las pistas, y aquí no me complique mucho, hice 10 tarjetas (pistas) y en cada una había 2 números diferentes, uno en rojo y otro en azul.         Planilla con todas las pistas en los dos colores

papel donde tenía anotadas todas las pistas y su ubicación

 

Con todo esto ya claro elaboré el cuadernillo del equipo, que era una cartulina, que por un lado tenía el mapa de la zona delimitada de la búsqueda con una X en los sitios donde hay pistas, y por el otro una tablilla para ir anotando las pistas y unas líneas para poner la frase final, e imprimí 2, uno para cada equipo en su color.

Cartilla para el equipo rojo con la cuadrícula para escribir las pistas y un hueco para la frase final                 Cartilla para el equipo rojo con la cuadrícula para escribir las pistas y un hueco para la frase final

 

El siguiente paso era pensar en las pistas que les iría dando para llegar a sus tarjetas, y escribirlas en los dos sentidos, o sea unas pistas que lleven desde la 1 hasta la 10 y otras al revés. Con vocabulario entendible por ellos y si se puede buscar la rima mejor que mejor, al menos así me gusta hacerlo así. Para ello cogí una libreta de post it y comencé a escribir las pistas de un equipo en orden y sin despegar las notas, y una vez tenía las 10 despegaba el grupo junto, y igual con las del otro grupo, que serían en el sentido inverso de búsqueda. De este modo me pude pegar en mi plano los dos montones de post it e ir despegando cuando tuviera que ir dándosela a cada equipo.

 

Y ya solo faltaba llegar al parque un poco antes que los niños/as para poder colocar las pistas en los sitios establecidos previamente sin que ninguno de ellos me viera y estar pendiente, en la medida de lo posible, para que nadie externo al cumpleaños me quitase las pistas del sitio.

Imágenes de los lugares donde estaban algunas de las pistas

 

La dinámica del juego sería que después de explicarles a todos/as las instrucciones, haríamos los equipos y les daría la plantilla junto con la primera pista y ya comenzaría el juego. Cada equipo debía seguir la pista dada y encontrar el número secreto de esa pista (el número de esa pista del color que le corresponde a ese equipo) y una vez encontrado debían anotarlo en su plantilla y venir a donde estaba yo y decírmelo. Si estaba correcto les entregaba la siguiente pista, y así sucesivamente. Cada 4 pistas les hacía hacer una prueba a todo el equipo para poder continuar con la siguiente pista. Y al llegar a la pista 10 les entregaba una frase recortada en palabras que debían unir y descifrar para ganar el juego.

Mi mapa con todas las pistas marcadas, los números que me debían decir cada equipo y las pruebas que debían realizar

Este era el mapa que yo tenía en todo momento

 

La verdad que fue todo un éxito, por experiencia propia os garantizo que es un juego que siempre gusta a los niños/as y con el que cansarlos un poco y hacerlos trabajar en equipo. 

 

Bueno yo respecto a esto último no hice nada especial ya que eran niños de edades diferentes y algunos no se conocían, únicamente les di la premisa de que debían ir siempre juntos y que si no venían todos no les daba la siguiente pista. Pero se puede hacer muchas cosas para que se trabaje en equipo y se tenga en cuenta a los menos hábiles o menos rápidos, como que sean ellos los encargados de llevar la cartilla del equipo y enseñarla al profe, o ir todos atados a una misma cuerda, o cogidos de la mano… o cualquier otra premisa que se os ocurra.

 

Como veis es un juego que se puede preparar en un rato, que implica a toda la clase o grupo y con el que se pueden trabajar infinidad de conceptos y de valores.

Y vosotros ¿os animáis a hacerlo con vuestros peques? Contadme!